miércoles, enero 05, 2005

El Universo no se expande, se derrama

Hoy no me siento inspirado para escribir prosa inmortal. Me siento contemplativo. Tengo todas mis tiernas emociones a flor de piel. Me he emocionado viendo el batir de las hojas arremolinandose por la calle. A las ancianitas empujando los carritos por el supermercado. Las mejillas encendidas de los niños a causa del frio. Cada instante es valioso. Quiero que todo el mundo sonría. Estando en los congelados me puse a reflexionar acerca de mi vida y los momentos perdidos. Cómo cada instante es valioso y desaparece dejando un tenue rastro como una caricia en nuestras almas. Las historias de los dependientes, de esas mujeres afanadas en tener que cargar la compra. La supuesta vulgaridad del instante trocó en algo bello. Y en ese momento crucé una mirada con una vecina. Que me sonrió. Quién sabe, quién sabe lo que sería o lo que pudo haber sido en otras vidas. Entonces pensé "voy a escribir sobre esto". Decidí poner en palabras una emoción tan bella y un momento apasionante como un orgasmo para compartirlo con mis amigos de internet. Con vosotros.
La rueda de la vida y del amor gira con el mundo y el baile de los astros mientras nosotros, pobres mortales, seguimos en nuestra rutina sin esperanza. Hoy me siento muy solo. Tan solo. Y no es bueno que el hombre esté solo. Oh, lo dejo. No puedo más.
Todas putas.

2 Comments:

Blogger mICrO said...

Creo que ya lo he dicho una vez, pero no me importa repetir..

Mi madre me dijo que no me fiara de ninguna mujer, pero ella es una mujer, asi que ¿como me puedo fiar de eso?

Saludos

10:19 a. m.  
Blogger José Puertas said...

Eso que has dicho es muy profundo. Lo meditaré

12:28 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home